
Ya llevaba algún tiempo sin leer alguna chorrada por la red, pero hoy me he encontrado con una bastante interesante.
Una página web de libros de texto electrónicos está desarrollando un e-book con olor tras descubrir que a los estudiantes universitarios les gusta poder oler sus libros.
Para llegar a esta gran conclusión (la investigación no tiene desperdicio) se llevó a cabo una encuesta a 600 estudiantes que concluye que no compran e-books porque la cualidad que más apreciaban de los libros como objetos físicos es el olor a nuevo o viejo. Según la encuesta tres de cada 10 estudiantes asociaban el olor a viejo a los libros que más les habían gustado, aunque el 16 por ciento asociaba sus libros más queridos con el olor a café recién molido. JAJAJA
Después de esta macro investigación a 600 estudiantes (fumados que andaban por el campus) la página web CafeScribe.com ya se siente con el suficiente respaldo moral como para lanzar este miércoles el primer libro electrónico con olor (con dos cojones)
Y no os perdáis el método que van a llevar a cabo para implantarlo. Cada libro de texto electrónico llevará una pegatina para rascar y que huela a libro viejo. Vamos lo que viene siendo un Ambi-Pur de coche pero para libros.
Conclusión, los estudiantes prefieren los libros porque se pueden tocar, dibujar, subrayar etc –independientemente de que te guste más o menos como huelan los libros–. Y estos tipos de CafeScribe iban a sacar el parche de olores por cojones, independientemente de su riguroso estudio.
Fuente: Reuters
































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